lunes, 13 de septiembre de 2010

Fifa International Soccer

8/10
"Diversión en perspectiva"
Antes de que todo fuera en 3D, de las televisiones Full HD a 200Hz, antes de la guerra de las licencias, de que ISS Pro Evolution revolucionara el panorama deportivo, mucho antes de hablarse del control en 360º, de parecido a jugadores reales... mucho antes de todo eso, comenzó a surgir una corriente de jugadores, de amantes del deporte rey, que comenzaron a quedar embelesados con las maravillas de un juego que ya comenzó a ser denominado "EL FIFA", seguido de el numero que correspondiera al año.

Ante la inminente salida de lo que será, sin lugar a dudas, el mejor simulador futbolístico de la historia (me refiero, evidentemente, a FIFA 11), he decidido ir desgranando poco a poco todos y cada uno de los videojuegos que conforman la Saga Fifa comenzando por su primer y divertidísimo miembro. Señoras, señores, den la bienvenida a Fifa International Soccer.

Allá por las navidades el año 93, en los mejores años de las añoradas Mega Drive y Super Nintendo, nace una de las sagas mas seguidas del panorama. EA Sports lanza "FIS" en medio de una campaña de marketing sin precedentes y avalada por la calidad que esta compañía demostraba en todos y cada uno de los videojuegos deportivos que la compañía lanzaba. La campaña publicitaria hacía especial hincapié en la novedosa perspectiva isométrica de la que hacía gala el juego, lo que, aseguraban, proporcionaba unas cotas de realismo impensables en aquellos tiempos, cuando los juegos deportivos eran en desarrollo vertical u horizontal. 

El marketing surtió efecto y los que se aventuraron a comprarlo, se quedaron encantados. El juego daba una sensación de tridimensionalidad sensacional, haciendo que creyeramos que podíamos llegar con el balón a cualquier esquina del campo sin perder un ápice de visibilidad. Los gráficos en 2D presentaban unos modelados correctos, sin ningún tipo de diferenciación mas allá del color de la piel y el pelo, pero mas que suficiente para la época. No había diferencias de estadios porque no llegaban a verse en ningún momento. El público se comportaba de manera independiente, había diferentes modelados, representando a distintos tipos de personas, que se mueven y gesticulan de forma completamente diferente unos de otros dando una gran sensación de variabilidad.

A nivel sonoro el juego cumplía, sin sobresalir en ningún aspecto, pero con un sonido muy correcto para la potencia de la máquina que lo movía. El sonido del público, del balón y de los jugadores quejándose cuando les entran era mas que suficiente para la época.

Y en el aspecto jugable, se nos presenta un menú simple en el que elegimos todas las opciones: Idioma, tipo de partido (Exhibición, Torneo, Demo...), la Selección Nacional (ya que no había equipos) con la que jugar, el tiempo de partido... Los nombres de las selecciones son reales pero sin jugadores licenciados (algo que no suponía un problema en la época). Antes de empezar el partido, se nos mostraba un fondo con una representación de un estadio abarrotado con sonido de fondo, sobre el que aparecían dos recuadros: Uno superior en el que se muestran todos los aspectos de ambos equipos puntuados de 0 a 10 y otro inferior en el que el periodista Ron Barr que nos desgrana los entresijos de cada combinado en forma de texto escrito. Una vez en el cesped, tenemos que elegir cara o cruz y balón o campo (un detalle genial que podría recuperarse) y echar el balón a rodar. El juego es dinámico, con un ritmo muy alto y una dificultad nada desdeñable. Las buenas selecciones pondrán las cosas difíciles y al principio será complicado hacerse con el control del partido hasta que se domine un sistema de control que, bien usado, permite hacer una variedad de jugadas impresionante.

Este juego marcó un hito en su época y supuso el comienzo de una saga que durante muchos años se mantendría en el trono del género y lo perdería durante varios años para volver a recuperarlo con mas fuerza aún en los últimos años reverdeciendo sus laureles.

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